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miércoles, 12 de septiembre de 2012

Excusas de los “Emprendedores” para No Emprender


3 mentiras para no emprender

En el siguiente video, veras la conferencia que brindo un emprendedor argentino llamado Santiago Bilinkis, en donde habla sobre las 3 excusas mas comunes que dicen las personas que quieren emprender un negocio, pero que al final no lo hacen.


A continuación, las 3 excusas de las que se habla en el video

No se me ocurre ninguna idea.

Santiago nos cuenta que no se requiere de una idea brillante para emprender, cualquier idea puede servir para crear un negocio rentable. El único requisito es que tenga sentido y resuelva una necesidad.

No tengo capital suficiente.

Si la idea es lo suficientemente buena y se tiene un buen equipo de trabajo, entonces el dinero se puede conseguir. Santiago dice, que la mayoría de las personas que quieren iniciar un negocio se mienten a si mismos con la excusa de que no tienen el dinero necesario para emprender, sin embargo lo dicen desde la sala de su casa sin siquiera haber salido a buscar inversionistas.

Aun no estoy preparado para emprender.

Santiago cuenta que inicio su primera empresa a la edad de 24 años, casi sin experiencia laboral y menos aun, experiencia como emprendedor. El cuenta que todo lo que necesito aprender lo encontró en el camino y que la mayoría de los conocimientos que le han servido en su carrera como emprendedor, no los aprendió de la universidad, sino de la vida misma.
Detrás de cada excusa se encuentra el miedo, Santiago cuenta que no se ha librado del miedo, pero que ha aprendido a vivir con el y dominarlo. Asi como dice Santiago, para emprender solo se requiere de una sola cosa. Ímpetu.
Fuente: mejorfinanzas.com

jueves, 23 de febrero de 2012

30 emprendedores de menos de 30 años muy influyentes en el mundo


¿Es el éxito una cuestión de edad? ¿Pueden los emprendedores más jóvenes ser personas altamente influyentes? 

Mark Zuckerberg es el caso más paradigmático de que emprender no tiene cuestión de edad y que el éxito no está limitado a la madurez biológica. Pero no es el único. Son muchos más los que empezaron su empresa en su habitación en la residencia universitaria o los que encontraron una idea de éxito cuando aún acababan de cumplir la mayoría de edad.

Mark Zuckerberg es el emprendedor de menos de 30 años más influyente del mundo, según una lista de 30 emprendedores poderosos que no han llegado aún a esa edad que ha elaborado el site Under30CEO. Zuckerberg tiene 27 años, ha sido persona del año para la revista Time y está en pleno proceso para lanzar su compañía a bolsa, una de las entradas en cotización más espectaculares de los últimos años. Zuckerberg es un clásico en este tipo de listados, como son algunos de los que le acompañan en los primeros puestos del ranking.

Tim O’Shaughnessy es el segundo en la lista. O’Shaughnessy está a un año de los 30 y es la persona que está detrás de LivingSocial, la competencia directa de Groupon. Este directivo es contemporáneo de Naveen Selvadural, tercero en lista y cofundador con Dennis Crowley de Foursquare.

David Karp es el cuarto en el listado. El fundador de Tumblr es uno de los más claros ejemplos de como el éxito emprendedor no está reñido con la juventud. Karp tiene sólo 25 años y empezó la famosa plataforma de blogging cuando tenía sólo 20 años. Los quintos son Aaron Levie y Dylan Smith, con 26 y 25 años y fundadores de Box.net.

La lista continúa con otros nombres muy populares en la industria y responsables de algunos de los productos más disruptivos de los últimos años, todos ellos con un perfil altamente creativo y emprendedor y todos, por supuesto, muy jóvenes. Daniel Ek ha revolucionado el modo en el que se consume música con Spotify (y tiene 28 años), Brian Chesky, Joe Gebbia y Nathan Blecharczyk (29, 29 y 28) lo han hecho con Airbnb en el mundo del alojamiento, Drew Houston y Arash Ferdowsi (28 y 25) están popularizando la nube con Dropbox y Jennifer Carter Fleiss (27) ha abierto el mercado de alquiler de accesorios con Rent the Runway, entre otros ejemplos.

La lista también incluye algunos nombres a los que prestar atención y que hasta ahora han quedado un poco oscurecidos por el empuje y la fama de los primeros de la lista, como Gurbaksh Chahal, 29 años, que está detrás de la plataforma de dinero para social media RadiumOne, o Trip Adler, de 27, fundador de Scribd, una herramienta de lectura social.

La lista completa se puede ver en:





jueves, 29 de septiembre de 2011

Consejos de Donald Trump para hacer crecer una empresa


Consejos de Donald Trump para hacer crecer una empresa.

Este empresario provoca tantos adeptos como odio entre sus pares, sin embargo, nadie puede negar la capacidad innovadora que tiene para realizar negocios.

Un patrimonio de 3,600 millones de dólares, dueño de la compañía inmobiliaria Trump Organization, la empresa de casinos Trump Entertainment Resort y autor de una veintena de libros de economía y finanzas, son algunos de los datos que alberga la descripción de Donald Trump.

Pero quienes lo conocen aseguran que se trata de mucho más que un hombre con aciertos en los negocios. Robert Kiyosaki, quien compartió la autoría del libro “Porque queremos que usted sea rico” con el magnate, expresa que “llegué a admirar a Donald Trump por su personalidad frente a cámaras, pero lo admiro más porque conozco cómo es realmente fuera de ellas”.

A su parecer, se trata de una persona meticulosa, que le gusta mucho leer, que en vez de estar perdiendo el tiempo en "fiestas y salidas improductivas", se sentaba a leer estados financieros y estadísticas e informes de bienes raíces ¿Un intelectual promedio? No, pues muchos quedarían sorprendidos -asegura Kiyosaki- del carisma, trato y facilidad que tiene para relacionarse en cualquier ambiente, aunque no limita su carácter a la hora de defender sus ideas. Una particularidad que provoca tantos adeptos como odio entre sus pares.

Los relatos de vida hablan de un pequeño que, a muy temprana edad, tuvo la suerte de vivir en torno a la industria inmobiliaria, lo que marcaría el resto de su vida. "Mi padre fue mi mentor, y todo lo que sé sobre la industria de la construcción lo aprendí de él", responde cuando le preguntan sobre su carrera.

Por su parte, su padre, Fred Trump, aseguraba que: " (los) mejores negocios fueron hechos por mi hijo; todo lo que él toca se convierte en oro".

Y al parecer no se equivocaba, ya que desde que este magnate entró al mundo de los bienes raíces, la firma Trump ha sido sinónimo de los más prestigiosos edificios y construcciones de Nueva York. Entre los más conocidos se encuentran el Empire State, la Trump Tower, el Trump Plaza y el Trump International Plaza.

La Organización Trump también se ha convertido en el operador de hoteles más grande del mundo, con el mundialmente conocido Trump Plaza Hotel y Casino en Atlantic City, New Jersey, y el Trump Taj Majal Casino Resort de cuatro estrellas.

Sus propiedades también incluyen el lujoso Mar-a-Lago Club, en West Palm Beach, Florida, una afamada mansión histórica que una vez perteneciera a Marjorie Merriweather Post y E.F. Hutton, además del Trump International Golf Course.

Pero sus ejercicios en las finanzas no se limitan a la parte inmobiliaria. Además de ser el dueño de la firma del Miss Universo, en enero de 2004, la organización Trump, junto con las productoras NBC y Burnett, decidieron hacer "El Aprendiz": un reality show que difiere un poco de lo acostumbrado en este tipo programas, pues en vez de preparar cantantes o actores para el mundo del espectáculo, formaba empresarios.

Aunque se trata de un empresario que, como muchos otros, ha logrado acumular su fortuna gracias a sus esfuerzos, aún se encuentra lejos de encabezar la lista de los más ricos de Forbes, entre los que destacan Carlos Slim Helú, Bill Gates o Warren Buffet. Sin embargo, Trump tiene un as bajo la manga: recuperó sus negocios y fortuna tras una fuerte quiebra.

El ave fénix de los negocios
Si los años ochenta fueron el peak económico de Trump, la década de los noventa representó su debacle y posterior renacimiento. El empresario se encontraba en serio riesgo de perderlo todo, se había endeudado financiando la compra de varios casinos en Atlantic City, justo cuando el mercado inmobiliario se encontraba en la peor época.

Su entorno comenzó a reclamarle dinero. Con una deuda que rondaba los ocho mil millones de dólares, los bancos que antes se disputaban para concederle préstamos, le reclamaban su pago.

Su salario se redujo hasta los 200 mil dólares anuales, mientras que sus gastos mensuales ascendían a 450 mil. Fue obligado por las autoridades a vender el Trump Princess, su yate de 85 metros de eslora comprado a Adnan Kashoggi, su avión Boeing 727 privado y un helicóptero.

Declarado en bancarrota, con los banqueros exigiéndole dinero y con la competencia en su contra, Trump comenzó a buscar una forma de obtener beneficios. ¿Cómo? Uno de sus casinos se ofertó públicamente, operación que le permitió adjudicarse más de dos mil 200 millones de dólares.

Como resultado, su retorno a los negocios fue más fuerte que antes. El empresario comprendió  que debía invertir millones de dólares en su recurso más valioso: él mismo.

Uno de los ejemplos más recordados es la valla publicitaria que ubicó en el puente Triboro de New York, que permitía tener la imagen de su rostro en gigante con los rascacielos de Manhattan de fondo, y bajo éste una leyenda compuesta por sólo cinco letras: TRUMP.

Esta imagen anunciaba que Trump estaba de vuelta. "Lo siento amigos, Donald Trump ha vuelto y más grande que nunca", fue uno de tantos titulares publicados por la prensa en ese momento.

Sus negocios tomaron un rumbo en extremo confrontacional con sus competidores, logrando la caída de algunos de ellos.

Cuestionable o no, lo cierto es que su estrategia tuvo éxito, lo que permitió convertirse en uno de los empresarios más famosos de la historia y en un personaje que tiene mucho que decir a todos quienes desean emprender estos rumbos.

Lo que queda para otros
La desnivelada vida empresarial y personal de Donald Trump, encuentran en sus libros una fiel recopilación de consejos para conseguir el éxito.


  • “Solo trabajo con los mejores, no se trata de los mejores currículums sino de la actitud correcta”. Con esta frase Trump quiso reflejar que para triunfar debes rodearte de personas valiosas, no las más triunfadoras, sino quienes sean un aporte a tus objetivos.
  • “Encuentra gente que se adapte a tu estilo de hacer las cosas, y a larga tendrás muchos menos problemas con los que lidiar”. Para el magnate estadounidense, resulta mucho más fácil lidiar con personas que se te parezcan en carácter y modo de vida.
  • “No importa lo bueno que seas, no importa lo bien que creas que conoces tu negocio, tienes que permanecer vigente todo el tiempo. No sobrevivirás sólo con la experiencia o la habilidad. Incluso los mejores cirujanos tienen que ponerse al día sino quieren perder el ritmo. No importa lo que dirijas, no puedes dormirse en los laureles. Trabaja para hacer que tu época no se acabe nunca”.
  • “Sé tú quien delimite los estándares. No esperes que tus empleados trabajen mas duro que tú”. Tan simple como: sé un ejemplo.
  • “Hazte una pregunta: ¿hay alguien que lo pueda hacer mejor que yo? Es otra manera de decir conócete a ti mismo y a tu competencia. Si ésta es mejor, necesitas ofrecer algo de lo que ellos carecen”. El valor agregado resulta muy importante en la filosofía de este empresario, pues de ello depende el éxito que pueda tener a futuro”.
  • “Soy accesible para mis empleados, no tenemos charlas interminables, pero les doy todo lo que necesitan para hacer todo su trabajo”. Mientras tus colaboradores cuenten con todo lo que necesitan para hacer bien su trabajo, todo resultará mejor.
  • “Toda nueva incorporación es una apuesta. Un historial impresionante no siempre se corresponde con un gran rendimiento. Del mismo modo el hecho de que una persona no tenga referencias no significa necesariamente que no tenga talento”. Al respecto, Trump afirma que el currículum es sólo una parte pequeña del todo; la valía se demuestra con hechos, con pruebas.
  • “Cada uno tiene su propio estilo a la hora de conseguir resultados. A mí me gusta adivinar en qué forma se van a destacar mis empleados. Pensemos que si la gente es nuestro principal recurso, lo mejor que podemos hacer es aprender acerca de ellos. El que sea capaz de hacer esto se convertirá no sólo en un buen director, sino en un genio”.
  • “Lo que quiero es gente preparada: que se tomen el tiempo necesario para hacer las cosas bien. No quiero, ni necesito, batir ningún récord de tiempo. Eso suena a desastre”.

lunes, 18 de julio de 2011

¿Eres un emprendedor o un empleado?

La diferencia entre un emprendedor y un empleado es la forma de pensar. Conoce las diferencias y averigua dónde te ubicas.
Recientemente acepté la invitación a comer de un emprendedor nato. Comenzó su carrera en las ventas a los nueve años y sigue empuñando la espada del emprendedor ya bien entrado en los 80.
Me buscó porque se enfrentaba a un dilema: él y su esposa estaban creando un banco orientado y administrado por mujeres. Buscaban una directora ejecutiva con experiencia que hubiera pasado buena parte de su carrera profesional en el mundo bancario. Pero también necesitaban que su candidata tuviera un espíritu emprendedor.
Eso es un problema, porque el gremio de los banqueros está inmerso en una visión burocrática. En ese sistema, si quieres avanzar tienes que asumir el código institucional. Y en los ambientes empresariales con los que he tenido contacto, el espíritu emprendedor –si acaso existe– suele ser aplastado por la maquinaria corporativa, tarde o temprano.
Además, por lo general un emprendedor construye su negocio inspirado en su pasión para hacer del mundo un mejor lugar según su propia visión, pues detecta problemas que necesitan arreglo y crea soluciones. En cambio, con los trabajadores corporativos su primera motivación es el dinero.
La gran diferencia entre estos empleados (desde el directivo hasta el conserje de la compañía) y el emprendedor es la manera en que piensan. De acuerdo con mi experiencia, los valores más importantes en la mente de un empleado son:
 1. Si trabajo, espero recibir un pago.
 2. Si hago un muy buen trabajo, espero tener un ascenso.
 3. Si uno va “más allá”, es recompensado. Si uno va “demasiado lejos”, no.
 El emprendedor en cambio sabe que sin importar qué tan duro trabaje, podría no obtener un pago. La razón principal por la que recibe un pago es por los resultados. Y a menudo va “demasiado lejos” con tal de obtenerlo. En mi opinión, un emprendedor exitoso es la personificación de estos tres rasgos:
 1. Tiene un propósito o una misión.
 2. Lo importante son los resultados. Todo lo demás es sólo palabrería.
 3. Aprende constantemente y siempre busca respuestas diferentes y nuevos retos.
 Ninguna de las dos ideologías es buena o mala; simplemente son diferentes. La cuestión es, sin importar si eres un empleado o un emprendedor, ¿cuál visión y forma de pensar que te darán los mejores dividendos cuando se trata de invertir?
 Si trasladas tu mentalidad de empleado al mundo de las inversiones, seguramente decidirás que es mejor entregarle tu dinero a alguien para que lo maneje por ti. De ser así, es probable que obtengas algunas ganancias, pero esta estrategia no te proporcionará independencia económica.
 Para ser un inversionista exitoso y obtener dividendos mayores, debes hacer más de lo que hacen las personas promedio. Tienes que pensar diferente y esto requiere adoptar una visión más emprendedora, donde luches por una meta, busques nuevos retos y mantengas en mente que los resultados son lo que realmente importan.

Fuente: Altonivel