Mostrando entradas con la etiqueta youtube. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta youtube. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de octubre de 2011

Los 10 vídeos más vistos de YouTube de todos los tiempos


Justin Bieber sigue en la posición número uno, acumulando visitas récord con su vídeo “Baby”. El segundo puesto corresponde nuevamente a Lady Gaga y Bad Romance, que no logra alcanzar a Justin Bieber, que cada vez consigue una mayor ventaja. De hecho, parece más probable que Shakira adelante a Lady Gaga, que ‘apenas’ supera a la música colombiana en 17 millones de visitas.

En cualquier caso, Justin Bieber es el líder en YouTube con tres vídeos en el top 10. Los tres mantienen la primera, octava y novena posición que ocupaban hace dos meses. Y, al igual que en el último recuento, el único artista (además de Bieber) con más de un vídeo en el top 10 es Eminem, que ocupa la quinta y la octava posición.
El vídeo inexplicable de este nuevo recuento es en esta ocasión un ‘simulacro’ de parto realizado por unos jóvenes italianos. Ocupa el último lugar en este ranking, pero, en cualquier caso, es destacable su presencia.

1. Justin Bieber – Baby ft. Ludacris – 631.357.015 vistas

2. Lady Gaga – Bad Romance -  417.388.121 vistas

3. Shakira – Waka Waka(This Time for Africa) – 400.849.313 vistas

4. Jennifer Lopez – On The Floor ft. Pitbull; 393.968.175 vistas

5. Eminem – Love The Way You Lie ft. Rihanna – 387.082.326 vistas

6. Charlie bit my finger – again ! – 376.694.935 vistas

7. Eminem – Not Afraid -  279.544.770 vistas

8. Justin Bieber – One Time 267.112.804 vistas

9. Justin Bieber – Never Say Never ft. Jaden Smith; 262.623.751 vistas

10. Parto in un letto; 255.941.817 vistas

Fuente: ticbeat





miércoles, 19 de octubre de 2011

10 casos de éxito en redes sociales



10 casos de éxito en redes sociales

Grandes compañías como Starbucks y Dunkin 'Donuts aumentaron sus ventas, así como su presencia en Internet, gracias a llamativas estrategias en estas comunidades.
No hay duda. Tanto Facebook, Twitter, YouTube y el resto de las redes sociales se han transformado en un estupendo lugar para los negocios, y también para comunicarse con los clientes cuando ya se está consolidado.
Más allá de las herramientas que permiten crear relaciones muchísimo más cercanas que con otros medios, instalando una conversación inmediata, las 24 horas del día, estas plataformas cuentan con millones de personas como en el caso del portal creado por Mark Zuckerberg (que actualmente cuenta con alrededor de 750 millones). 
Dell es un gran ejemplo. Si bien comenzaron con los fundamentos básicos como escuchar y aprender en “social media”. Cuando empezaron a responder las preguntas de la gente que tenía problemas con sus computadoras, iniciaron un proceso de confianza hasta el punto en que se sentían cómodos. Hoy ya cuentan con cinco mil 600 personas "certificadas" para usar los medios sociales en nombre de la empresa.
Charlene Li, una de las 50 personas más influyentes de Silicon Valley, California, y autora de “Groundswell: Fenómenos sociales en los negocios – cómo vencer en un mundo transformado por las redes sociales”, dijo durante una entrevista con el sitio iProfesional.com que todas las empresas deberían utilizar los medios sociales por las altas probabilidades de triunfar en ellos, y el hecho de que no tener presencia en ellos, la hacen ver como una empresa atrasada.
Te presentamos a continuación 10 casos donde se comprueba el éxito que pueden alcanzar las empresas, promoviendo y comunicando a través de las redes sociales:
"Will It Blend?"
Hay pocos usuarios de internet que desconocen la campaña de videos de Blendtec. "Will it Blend?" fue una campaña viral cuyo atractivo principal era demostrar que dicho accesorio de cocina, TotalBlender, era capaz de destruir casi todo, desde una pelota de béisbol, un iPhone 3G, Nintendo Wii, hasta videojuegos. Además, los internautas podían escribir a Blendtec para sugerir nuevos objetos que quieren ver triturados en futuros episodios.
De acuerdo con Jeff Robe, director de marketing de Blendtec, los videos han hecho más que aumentar el share of mind de Blendtec; las ventas de dichas mezcladoras han aumentado 700% desde noviembre de 2006.
Turismo de Australia (Queensland)
Esta campaña realizada a través de Facebook,  atrajo a más de 375 mil usuarios de al sitio oficial de la campaña. En ella se recomendaba a los espectadores participar difundiendo mediante la inclusión de otras plataformas de redes sociales, comoTwitter y YouTube, y ofreciendo una recompensa. Debido a esta campaña, las búsquedas en el sitio de Queensland aumentaron 40%, y cerca de nueve mil viajes a ese estado de Australia fueron adquiridos directamente desde su página. Todo por un mínimo de presupuesto.
"Crea la siguiente Donut" (Dunkin 'Donuts)
Gracias a esta iniciativa la conocida cadena de donas aumentó tanto sus ventas, como su presencia en internet de manera significativa. La estrategia consistía en permitir que los consumidores crearan su propio elemento para el menú. Más de 130 mil participantes y 174 mil votantes registrados confirman el poder que pueden tener las redes sociales en una campaña de mercadotecnia.
"Mi idea Starbucks"
La cadena de cafeterías crearon su propia plataforma Web diseñada específicamente para comentarios de los usuarios. "Mi idea Starbucks" permite que éstos realicen diferentes sugerencias sobre cómo mejorar los productos y servicios, lo que les permite responder directamente. También proporcionan un blog que se actualiza de forma regular con noticias sobre los avances en los procesos de desarrollo. De este modo, lograron disminuir la distancia con los clientes, como nunca antes.
El hombre como el que tu hombre podría oler (Old Spice)
Old Spice creó una serie de videos de sus distintos productos en YouTube que se difundió rápidamente, y con un promedio de más de 23 millones de visitas. Eso sí, su viral de mayor éxito contó con más de 32 millones de visitas, y sigue creciendo. Estos videos presentan diferentes versiones "ideales" de un hombre, con un lema divertido que insinúa, por ejemplo, que “Old Spice puede hacer que tu hombre huela como un millonario romántico”.
Campaña Dell
Dell cuenta con una de las campañas más completas del mundo. Desde la inversión, hasta la masificación ha sido evaluada detenidamente y a través de múltiples redes sociales. Su esfuerzo valió la pena, pues ha generado más de un millón de dólares en ingresos.
Check-in (Domino’s)
Domino’s Pizza logro incrementar hasta 29% sus ganancias gracias a una estrategia de Check-in. Mediante la creación de promociones que alentaban a los clientes "checkarse” en Fourquare, multiplicaron sus menciones en redes sociales. Hoy Facebook cuenta con una característica similar, que también ha sido utilizada con éxito para aumentar las ventas.
"Comcast Cares"
Hubo un periodo en que los usuarios de Comcast se alejaban a chorros por su desilusión con los servicios de la compañía. Sin embargo, con el tiempo la mayoría de estas personas ha cambiado de opinión gracias al "Comcast Cares", un tipo de servicio al cliente que comenzó en Twitter. Por medio de un plataformas sociales, la iniciativa permite la conexión directa entre consumidores y agentes de apoyo, los que han disminuido las denuncias de forma rápida. También aprovechan para monitorizar la aparición de su nombre en varias plataformas, lo que garantiza que cualquier persona que tenga una queja reciba una oferta de ayuda
Red de blogs IBM
El gigante azul ha tenido un éxito único en los medios sociales, ello vinculado a la creación de numerosos blogs. La compañía ofreció a sus empleados la oportunidad de crear su propio blog, así como una cuenta de Twitter, lo que les permite comunicarse directamente con los clientes. Esto llevó a un retorno equivalente a cerca de 100 millones de dólares.  
Zappos y su alcance en Twitter
La compañía intentó probar el valor de sitios como Twitter en estrategias de marketing y lo hizo muy bien, convirtiéndose en la principal tienda de zapatos en línea del país por medio de un uso innovador de los medios de comunicación social. El CEO de la compañía, y algunos empleados se preocupan de mantener las cuentas de Twitter activas, comprometiéndose con los clientes y el fomentando la comunicación abierta.
Fuente: altonivel

sábado, 17 de octubre de 2009

Las normas de etiqueta en la era de las redes sociales

Después de un largo día en la oficina, imagine que entra en Facebook para saber qué han hecho sus amigos.

De pronto, surge en la pantalla un mensaje del jefe o de un compañero sobre alguna cosa urgente del trabajo. Además de estar fuera de su horario oficial de oficina, ¿sería correcta la actitud del compañero de contactar con usted a través de la red social? Y además: ¿actuó usted correctamente cuando decidió añadir a un compañero o superior a su lista de amigos?.

Y lo que es más importante: en los tiempos actuales, en que las personas parecen estar disponibles en cualquier momento, gracias a los smartphones y a nuestro apetito desmesurado por todo lo que es digital, ¿puede alguien considerarse realmente fuera “de servicio”?

Facebook, Twitter y la Blackberry, que hace que el usuario esté disponible 24 horas al día, están borrando la línea divisoria entre la vida profesional y la personal. Ejecutivos y empleados en general se esfuerzan en crear normas sociales que los guíen en medio de la evolución continua de la tecnología de las comunicaciones. Profesores de Wharton y especialistas de otras instituciones dicen que el proceso de elaboración de reglas para lidiar con el alcance cada vez mayor de las comunicaciones modernas está dando sus primeros pasos y serán, en gran medida, los individuos y las empresas las que las modelen, y no las órdenes de algún experto en etiqueta digital. Las diferencias entre las generaciones en lo que respecta a la accesibilidad vía Internet también será un factor que exigirá un consenso sobre cómo y cuándo se debe considerar correcto el contacto con compañeros, superiores o clientes.

“Hay problemas enormes de etiqueta en los nuevos medios de comunicación sociales, sobre todo en los del tipo interactivo”, observa Nancy Rothbard, profesora de Gestión de Wharton. “¿Qué puede suceder si su jefe decide añadirlo a su lista de amigos de Facebook? Ése es el dilema. ¿Será posible rechazar esa solicitud? ¿Y si fueran realmente amigos?”

De acuerdo con Rothbard, las nuevas tecnologías de comunicación están erosionando las fronteras entre la vida personal y la profesional, lo que para las empresas es “un arma de doble filo” en las manos. “Por un lado, permite la flexibilidad. Bajo algunos aspectos, usted gana en eficiencia, pero también puede ser víctima de agotamiento. Con el tiempo, la situación puede desembocar en un conflicto entre su actitud en relación a otros papeles que usted tiene en la vida y la posibilidad de estar al cien por cien disponible en cualquiera de ellos”.

La Blackberry, por ejemplo, permite a los padres asistir a los partidos de fútbol de los hijos y, al mismo tiempo, mantener contacto con los compañeros de la oficina si surge una emergencia. Pero, añade Rothbard, “lo cierto es que usted ha llevado la Blackberry al partido de fútbol de su hijo. Es una frontera más que no se ha respetado”.

La explosión de popularidad de Facebook ha transformado la web en el campo de batalla decisivo en lo que se refiere al consenso en torno al comportamiento correcto en las redes sociales. Rothbard dice que, inicialmente, mucha gente en el mundo de los negocios intentó usar LinkedIn para hacer contactos profesionales, dejando Facebook para la interacción de carácter más personal. Gradualmente, sin embargo, compañeros de trabajo, clientes y jefes se volvieron “amigos”.

Andrea Matwyshyn, profesora de Estudios jurídicos y de Ética empresarial de Wharton, pretendía usar su página en Facebook para interacciones estrictamente personales, pero se vio obligada a replantearse su decisión cuando compañeros de Europa optaron por usar Facebook como plataforma de organización de congresos. A través de ese grupo inicial de amigos de trabajo, otros contactos de carácter profesional comenzaron a contactar con Matwyshyn a través de Facebook. “Sentí la presión social de montar mi red social, porque en aquellos momentos contaba con tres amigos”, dijo. “Así es como Facebook nos engancha”.

Múltiples “personalidades”

La mayor parte de las personas que usa Facebook y otras webs de redes sociales, observa Patricia Williams, profesora de Marketing de Wharton, “trabaja con el concepto de los múltiples papeles que desempeñamos. Existe el yo que compartimos con los amigos, el yo de la familia y el profesional. Es interesante notar hasta qué punto nos sentimos cómodos con todos esos “yos” en determinados momentos”. “Es el tipo de cosa que las personas no están habituadas a hacer. Antes de la llegada de las redes sociales, era raro que alguien exhibiera una personalidad que fuera conocida, al mismo tiempo, por los amigos, los compañeros de trabajo y la familia.

“Hay quien dice que Facebook es para el contacto con los amigos personales, y LinkedIn para contactos profesionales”, dice Williams. “Pero varios de mis amigos de Facebook son también mis compañeros de trabajo —gente que trabaja a pocos metros de mí—, y eso no me supone ningún problema. Lo que me incomoda un poco, sin embargo, son mis ‘amigos de Facebook’ que son también mis alumnos, porque eso les permite conocer mi yo personal al que, en otras circunstancias, no tendrían acceso”.

Al mismo tiempo, los alumnos de Williams, principalmente los de grado de licenciatura, todavía no han desarrollo una percepción del yo profesional. En consecuencia, en opinión de la profesora, tal vez dejen de tomar la debida cautela en relación a la imagen que proyectan en las redes sociales, a pesar de que estén expuestos a sus jefes, clientes o profesores.

Williams y Americus Reed II, profesor de Marketing de Wharton, están haciendo una investigación en que analizan el conflicto entre las diversas identidades de las personas, “como, por ejemplo, en las ocasiones en que mi papel como profesional entra en conflicto con mi papel de madre”, dice Williams. Al mezclar lo personal con lo profesional, las personas pueden verse en medio de situaciones embarazosas. “Hay personas que consiguen encontrar el equilibrio entre esos dos papeles; otras, no”, manteniendo las informaciones de carácter evidentemente más personal fuera del contexto profesional.

Los conflictos en el lugar de trabajo ocurren también en empresas que limitaron o prohibieron el uso de Facebook por considerarlo motivo de distracción. Además de eso, ellas monitorizan las páginas personales de los trabajadores en busca de imágenes o de comentarios cuyo impacto pueda ser negativo para la empresa. Matwyshyn observa que algunas empresas exigen que sus trabajadores creen blogs o páginas en Twitter que proyecten una imagen favorable de sus negocios. Microsoft, dice ella, incentiva el uso de las redes sociales en el trabajo. “Todo depende de cómo usan las personas los medios de comunicación sociales. Para algunas, los mensajes del Twitter pueden ser un excelente mecanismo de divulgación. Por lo tanto, el uso de ese medio social, para algunas empresas o individuos, puede ser visto como parte de su trabajo”. Las redes sociales ayudan a personalizar o a humanizar la cultura de una empresa, por eso muchas tienen página en Facebook, añade Matwyshyn.

Una cuestión de generación

Los investigadores del área de comunicaciones, y las empresas que recurren a ellos en busca de consejo, tienen mucho que aprender sobre la forma en la que los empleadores deberían controlar o incentivar —si es que deberían— la utilización de las redes sociales por parte de sus trabajadores, explica Willliams. Está claro que el empleado que habla sobre su empresa en Facebook puede ser percibido como alguien que “expone la marca”, lo que puede ser bueno o malo dependiendo del aspecto de la marca que está siendo expuesto. “Por lo tanto, la cuestión es saber si eso ayuda o perjudica a la empresa o la marca”.

Monica McGrath, profesora adjunta de Gestión de Wharton, dice que algunos de los malentendidos acerca de las redes sociales son fruto de la diferencia entre las generaciones. Trabajadores y ejecutivos más antiguos pueden hasta tener una página en Facebook, pero eso no es esencial para ellos. Trabajadores más jóvenes, que están entrando ahora en el mundo corporativo, se comunican por Facebook, Twitter y otros medios de comunicación social con una frecuencia mucho mayor. “Actualmente, existe una tensión entre los enfoques de esas dos generaciones”, observa McGrath.

Aunque la etiqueta de las redes sociales todavía esté formándose, McGrath prevé el surgimiento de formas estandarizadas. En general, las normas corporativas evolucionan a través de políticas oficiales esparcidas por las empresas y por la “realidad” que brota de sus bases. “La pregunta es la siguiente: ¿hasta qué punto quiere estar disponible para los demás? Los jóvenes de hoy en día están dispuestos a estar bastante disponibles. En las empresas internacionales, se espera que el trabajador esté disponible todo el tiempo. Poco importan los husos horarios. Las normas continuarán evolucionando según la generación que lidere la empresa”.

Aunque las normas estén en transición, McGrath dice que, en su opinión, las empresas no deberán intentar crear normas por medio de políticas oficiales. “En realidad, todo depende del contexto corporativo o incluso individual. Si usted está trabajando en un proyecto importante y un número de gente depende de sus informaciones, es natural que usted esté más dispuesto a comunicarse con las personas. Mucho más, está claro, si ya hubiera concluido el proyecto y estuviera de vacaciones. La etiqueta, en ese caso, depende mucho más del individuo y de sus prioridades”.

McGrath, que es también consultora de recursos humanos, dice que ella —como la mayor parte de los empresarios— también está disponible todo el tiempo. Pero, “si no está sucediendo nada importante”, desconecta el teléfono. “Las personas tienen que decidir lo que tiene sentido. A mucha gente no le importa si ya es medianoche y el jefe continúa mandando e-mails; pero a algunas personas esto no les gusta. Si las prioridades de su familia son diferentes de las prioridades de su jefe, ése es un problema que usted tendrá que resolver”.

Terri Thompson, consultora de negocios y fundadora de Etiquette in Action, de París, Kentucky, dice que la misma idea se aplica a la gestión del alcance de las redes sociales. La cautela a la hora de añadir un amigo a Facebook es una forma de evitar que su página se transforme en un factor negativo para la empresa, añade. “De nada sirve tener 500 amigos en Facebook o en LinkedIn si usted no los conoce y no sabe lo que tendrían que decir”.

El uso de la Blackberry en reuniones

Sigal Barsade, profesora de Gestión de Wharton, dice que la incertidumbre en relación a la etiqueta de disponibilidad es resultado de los cambios fundamentales que las tecnologías a través de ordenador introdujeron en la comunicación humana básica. Buena parte de la confusión se debe a la imposibilidad del diálogo en el contexto, por ejemplo, de los mensajes colgados en Twitter o en Facebook. “Por lo tanto, es difícil definir exactamente qué etiqueta aplicar en un determinado momento, ya que la interacción no es simultánea. La brevedad y la poca profundidad de esas tecnologías mediadas por el ordenador hacen más complicada aún la comunicación en su forma usual”.

Barsade dice que son dos, probablemente, los principales recorridos para el desarrollo de una etiqueta aplicable a las nuevas formas de comunicación actuales. Uno de ellos sería la contratación de gente nueva por parte de la empresa que ya traería consigo normas que, gradualmente, acabarían siendo aceptadas. Barsade se acuerda, por ejemplo, de un alumno que había trabajado en un banco de inversiones en Nueva York y que fue transferido a la oficina del Medio Oeste. Durante una reunión con el gerente, el nuevo trabajador cometió el error de atender su Blackberry. El gerente censuró al recién llegado, que se quedó atónito, ya que su ex gerente en Nueva York siempre atendía la Blackberry durante las reuniones. De momento, dice Barsade, los hábitos del Medio Oeste continúan dominando aquel lugar de trabajo, pero a medida que otros profesionales vayan llegando, esa subcultura cambiará.

La otra forma por la que la etiqueta digital evolucionará será por la información social dentro de la empresa. “Las personas influyen las unas en las otras”, dice Barsade. Los principales factores determinantes de la socialización en cualquier empresa son constituidos por el modelo de administración de los gestores. Los trabajadores observan a los gerentes y sus supervisores inmediatos para ver lo que es aceptable y, mejor aún, lo que es recompensado dentro de la empresa. Eso tiene mucho más peso que las reglas corporativas dictadas por el departamento de recursos humanos, y más aún cuando hay sintonía entre la gerencia y la gerencia operacional. “Si la directiva tiene ese tipo de preocupación, el proceso fluirá de arriba a abajo, lo que puede ser más sistemático y eficaz que al contrario”, observa.

Con todo ese poder, ¿los gerentes no empezarían a exigir disponibilidad ilimitada todo el tiempo? No necesariamente, dice Barsade. “Los gerentes reconocen, cada vez más, las desventajas de la disponibilidad constante, y tal vez tengan hasta que impedir a los empleados que usen excesivamente esa tecnología. Es lo que se ve, por ejemplo, en empresas que no permiten, en determinados días u horas, que los trabajadores utilicen la tecnología a través de ordenador. Además de eso, los gerentes tendrían que estar igualmente disponibles en el otro extremo de la relación, lo que podría ser un problema”.

Jerarquía de comunicación

De acuerdo con Thompson, existe una “jerarquía” en la comunidad de negocios en relación a las diferentes formas de comunicación. Los correos electrónicos se deben responder en el plazo de 24 horas; las llamadas tienen que devolverse en un plazo aún menor. Las webs de redes sociales vienen en último lugar. El orden tiene sentido porque una llamada telefónica o correo exigen informaciones específicas del individuo contactado. Las redes sociales aparecen en el último lugar porque, dice ella, constituyen un foro amplio en que las comunicaciones están menos dirigidas a un individuo específico.

Existe todavía la cuestión del compañero de trabajo añadido a su Facebook que, mientras espera ansiosamente su respuesta sobre un tema de trabajo, observa que usted ha estado ocupado actualizando su página con noticias sociales. ¿Será correcto censurar a alguien por esa aparente negligencia del deber? Nuevamente, todo depende del contexto, dice Williams. “Puede suceder que yo tal vez quiera tomarme un respiro y relajarme un poco diciendo ciertas cosas en Facebook”.

Rothbard observa que Facebook no deberá interferir en la fijación de normas que resuelvan los conflictos entre empresas y amistades personales. “No sé si Facebook está dispuesto a ser el experto en etiqueta digital”, dice ella. Las webs de redes sociales tal vez enfaticen opciones que permitan a los usuarios o empresas crear normas propias para lidiar con problemas que puedan aparecer cuando se mezclan comunicaciones corporativas y personales, dice ella.

Matwyshyn no cree que otra página web evolucione y sustituya el espacio extremadamente personal que ha caracterizado a Facebook antes de ser invadido por empresas y usuarios profesionales. “Si hoy usted tiene 500 amigos en Facebook, podemos considerarlo como un coste incurrido”, dice ella. “Si usted deja de usar la web, tendrá que deshacerse de 500 contactos. El coste de eso es alto. Por lo tanto, la tendencia es que las personas no abandonen la aplicación”.

Las situaciones comprometidas que surgen cuando se utiliza Facebook y otras webs de redes sociales están proporcionando excesivas informaciones, dicen las profesoras. Rothbard señala que en la comunicación personal, las gente es mucho más cautelosa en relación al volumen y a la naturaleza de los datos que revelan. En Internet, sin embargo, “existe una falta de conciencia —o de atención— en lo referente a la persona a la que se está pasando la información”. Alguien, por ejemplo, que use Twitter, tal vez crea que sólo 20 personas van a leer su mensaje; sin embargo, millones de desconocidos podrán encontrarse con aquella información. Matwyshyn cree que los usuarios de webs de redes sociales deberían tener más conciencia de la naturaleza viral de sus comentarios, principalmente en contextos en los que la vida personal y profesional se mezclan. “Necesitan darse cuenta de las posibles consecuencias negativas que podrán derivarse de que los compañeros de trabajo sepan más sobre usted de lo que sería aconsejable”.

Fuente: wharton.universia.net